{"id":543,"date":"2009-08-21T19:32:35","date_gmt":"2009-08-21T19:32:35","guid":{"rendered":"http:\/\/pdelobos.com\/wp\/?p=6"},"modified":"2009-08-21T19:32:35","modified_gmt":"2009-08-21T19:32:35","slug":"la-dama-blanca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pdelobos.com\/pl\/2009\/08\/21\/la-dama-blanca\/","title":{"rendered":"La Dama Blanca"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-53\" title=\"Untitled - 3\" src=\"https:\/\/pdelobos.com\/pl\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/Untitled-3-252x300.jpg\" alt=\"Untitled - 3\" width=\"252\" height=\"300\" \/>Dentro de los muchos seres misteriosos que recorren los bosques, valles, y ca\u00f1adas de Pe\u00f1a de Lobos est\u00e1 la Dama Blanca, esta aparici\u00f3n ha maravillado a quienes la han visto por su belleza et\u00e9rea y su voz cautivadora; a pesar de ser uno de los esp\u00edritus principales de la mitolog\u00eda escandinava y protagonista de miles de leyendas y cuentos de hadas principalmente en el norte de Europa, parece ser que para los elementales las fronteras no existen, porque son muchas las historias que hablan de ella alrededor del mundo.<br \/>\n<!--more--><br \/>\nSon innumerables las an\u00e9cdotas de propios y extra\u00f1os que la han visto en Pe\u00f1a de Lobos, algunas veces vagando por los valles plateados por la luna, entre las sombras de los bosques, junto a los arroyos y manantiales, pero principalmente en la orilla de la laguna donde gusta de sentarse en noches de luna llena y seducir a quien la observa lav\u00e1ndose las piernas o lanz\u00e1ndose a nadar desnuda a pesar de las bajas temperaturas; quien la ha contemplado asegura que no hay en ella nada de terror\u00edfico, salvo en las contadas ocasiones en que alg\u00fan aventurado gal\u00e1n ha osado acercarse demasiado y ha visto brillar sus ojos en la noche como dos brazas ardientes, quienes la han sorprendido lanz\u00e1ndose al agua juran que no vuelve a salir a la superficie, por lo que podr\u00edamos deducir que se trata de un esp\u00edritu elemental del agua, ondina o nereida como las llamaban los antiguos griegos.<\/p>\n<p>Cuando la han visto vagando en la noche entre las caba\u00f1as y campamentos parece que sus peque\u00f1os pies no tocaran el piso, mientras su largo vestido blanco ondea con el viento y su negro cabello se agita al golpe de la brisa; no es extra\u00f1o que muchos hombres se enamoren de ella por que a su belleza f\u00edsica hay que unir el hechizo de su voz, quien la ha escuchado cantar no puede resistir el impulso de seguir esa melod\u00eda que parece volar con el viento intern\u00e1ndose cada vez m\u00e1s en las sombras de la ca\u00f1ada en la lejana oscuridad, atray\u00e9ndolos a un destino que hasta ahora nadie se atreve a descubrir.<\/p>\n<p>Pero sin duda su m\u00e1s ferviente enamorado es Enrique Gonz\u00e1les el \u00fanico afortunado que ha tenido un encuentro realmente cercano con ella.<\/p>\n<p>Enrique es amigo de la familia, un joven con un car\u00e1cter especial, un caballero, amante de la aventura lo que le ha llevado desde ni\u00f1o a recorrer las monta\u00f1as y vagar por bosques que conoce a la perfecci\u00f3n, ama la naturaleza, y a los animales, tiene algo de poeta y mucho de solitario. El vive en la Villa de Esp\u00edritu Santo y es gran camarada de mi hermano, quien desde hace muchos a\u00f1os es el encargado de cuidar Pe\u00f1a de Lobos, por lo que va a visitarle entre semana cuando el lugar se encuentra solo.<\/p>\n<p>En cierta ocasi\u00f3n hace un par de a\u00f1os lleg\u00f3 al atardecer, iba acompa\u00f1ado de un amigo mayor que \u00e9l de nombre Antonio, ya fallecido, estuvieron platicando hasta que oscureci\u00f3, frente al fuego de la chimenea bebieron caf\u00e9, escucharon m\u00fasica, y entre canciones y conversaci\u00f3n se hizo tarde . Una lluvia tupida del mes de agosto amenazaba no parar de caer en toda la noche, ser\u00edan cerca de las doce cuando los visitantes se dispusieron a marcharse, en vista del p\u00e9simo tiempo y la hora mi hermano les invit\u00f3 a quedarse, \u00c9l tenia que madrugar al otro d\u00eda por lo que les dio las llaves de una de las caba\u00f1as y se fue a dormir. Ya en su caba\u00f1a ellos encendieron la chimenea y se depusieron a hacer lo propio, Enrique se qued\u00f3 junto a la escalera y Antonio quien se acost\u00f3 en el extremo opuesto junto a la ventana casi al instante empez\u00f3 a roncar. Pasaron algunos minutos y Enrique que no pod\u00eda conciliar el sue\u00f1o escuch\u00f3 de pronto unos fuertes golpes en la puerta, pensando que ser\u00eda mi hermano y que ocurr\u00eda algo salt\u00f3 de la cama y grit\u00f3 \u201cAdelante!\u201d, cuando ya bajaba las escaleras la puerta se abri\u00f3 de golpe, una r\u00e1faga fr\u00eda de viento y lluvia invadi\u00f3 el ambiente c\u00e1lido de la caba\u00f1a, en el umbral de la puerta se recortaba la alta figura de una mujer; era bell\u00edsima, esbelta, su largo cabello le ca\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de la cintura , era rizado y espeso, el vestido blanco hasta los tobillos se pegaba a un cuerpo esbelto y flexible , se cubr\u00eda adem\u00e1s con una especie de manto finamente tejido, lo raro de su vestimenta hizo pensar al joven que ven\u00eda de una fiesta o que pertenec\u00eda a un grupo de darketos o g\u00f3ticos, \u201cBuenas Noches\u201d salud\u00f3. Enrique la invit\u00f3 a pasar.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-54\" title=\"sucubo2\" src=\"https:\/\/pdelobos.com\/pl\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/sucubo2-236x300.jpg\" alt=\"sucubo2\" width=\"236\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/pdelobos.com\/pl\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/sucubo2-236x300.jpg 236w, https:\/\/pdelobos.com\/pl\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/sucubo2.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 236px) 100vw, 236px\" \/><\/p>\n<p>-En que puedo servirle \u2013dijo.<\/p>\n<p>-Hace fri\u00f3 all\u00e1 fuera, \u00bfcomo has estado? -parec\u00eda conocerle.<\/p>\n<p>-Bien gracias, perd\u00f3n \u00bfTe conozco?<\/p>\n<p>-Yo te conozco desde que eras ni\u00f1o Enrique, y a Cristian tambi\u00e9n, soy amiga de los de Pe\u00f1a de Lobos.-\u00e9l no recordaba haberla visto nunca, se sorprendi\u00f3 de que supiera su nombre.<\/p>\n<p>-La verdad no te recuerdo.<\/p>\n<p>-Siempre estoy contigo cuando caminas por la monta\u00f1a.-sonri\u00f3 ella.<\/p>\n<p>Enrique empez\u00f3 a pensar que estaba loca, pero era tan bella, ella pareci\u00f3 leerle el pensamiento.<\/p>\n<p>-\u00bfMe invitas algo de beber?-dijo.<\/p>\n<p>-Solo tenemos caf\u00e9-respondi\u00f3 \u00e9l.<\/p>\n<p>Ella hizo un gesto de desagrado, se sentaron en el sof\u00e1.<\/p>\n<p>-\u00bfVienes con alguien?<\/p>\n<p>-No, estoy sola.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo llegaste?, \u00bftraes coche? No lo escuch\u00e9.<\/p>\n<p>Ella sonri\u00f3.<\/p>\n<p>-No lo necesito-respondi\u00f3.<\/p>\n<p>Se hizo un largo silencio, ella sac\u00f3 de entre su ropa un frasquito extra\u00f1o, con un l\u00edquido verde espeso en su interior, lo ofreci\u00f3 a Enrique. El, desconfiado, lo rechaz\u00f3. Ella volvi\u00f3 a sonre\u00edr y lo bebi\u00f3 de golpe. Despu\u00e9s empez\u00f3 a seducirlo.<\/p>\n<p>El al principio mantuvo su distancia, tem\u00eda que la chica fuera familiar o amiga de Cristian, mi hermano; pero ella insist\u00eda, toda su presencia era cautivadora y su extra\u00f1o perfume lo llenaba todo, ol\u00eda como a hierba h\u00fameda , a tierra mojada, a lluvia, a bosque a flores y madera, a musgo y liquen, demasiado intenso, tanto que lo mareaba.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s ya no se resisti\u00f3, subieron al tapanco donde estaban las camas y empezaron a hacer el amor, ella se arranc\u00f3 el vestido, su belleza y perfecci\u00f3n eran \u00fanicas. Entonces se despert\u00f3 Antonio, al ver a Enrique con una mujer tan hermosa se acerc\u00f3 y cometi\u00f3 la imperdonable indiscreci\u00f3n de tocar el hombro de la chica y decir:<\/p>\n<p>-Pres\u00e9ntame a tu amiga.<\/p>\n<p>Entonces se rompi\u00f3 el hechizo, ella se volvi\u00f3 con furia, lo tom\u00f3 por el cuello con una mano y lo lanz\u00f3 al otro extremo de la caba\u00f1a, donde el imprudente golpe\u00f3 con violencia y rompi\u00f3 el cristal de la ventana, ella se cubri\u00f3 r\u00e1pidamente y Grit\u00f3:<\/p>\n<p>-\u00a1Pens\u00e9 que estabas solo, Me Voy!<\/p>\n<p>Enrique se levant\u00f3 azorado y le dijo:<\/p>\n<p>-Espera, lo siento, disculpa a mi amigo, no quiso molestarte, no te enojes, v\u00e1monos a otra caba\u00f1a.<\/p>\n<p>Ella no lo escuch\u00f3, sali\u00f3 corriendo, si volverse atr\u00e1s. El la sigui\u00f3 poni\u00e9ndose la ropa, afuera segu\u00eda lloviendo, la niebla estaba espesa, la Dama de Blanco se perdi\u00f3 en la oscuridad, Enrique la busc\u00f3 por todas partes, hasta que d\u00e1ndose por vencido volvi\u00f3 a la caba\u00f1a.<\/p>\n<p>Al otro d\u00eda muy temprano fue a ver a mi hermano y le ofreci\u00f3 mil disculpas por lo sucedido en la noche con su amiga, Cristian no sab\u00eda de quien hablaba.<\/p>\n<p>-Anoche no vino nadie, ni lleg\u00f3 ning\u00fan coche con la lluvia. Lo so\u00f1aste. No tengo ninguna prima ni amiga con esa descripci\u00f3n.-le dijo.<\/p>\n<p>En ese momento lleg\u00f3 Antonio, adolorido y sob\u00e1ndose el cuello.<\/p>\n<p>-No, Cristian, esto no lo so\u00f1amos-y le mostr\u00f3 la marca encarnada que ten\u00eda en el cuello, la huella de una mano peque\u00f1a, una mano de mujer.<\/p>\n<p>Desde entonces Enrique sue\u00f1a con volver a verla, y hasta ahora no sabe si fue un s\u00facubo, una bruja o un esp\u00edritu de la monta\u00f1a.<\/p>\n<p>&#8211;<\/p>\n<p>M. Ivette Silva<\/p>\n<p><em>Del libro:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><em>&#8220;Historias y Leyendas de Pe\u00f1a de Lobos&#8221; <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-55 aligncenter\" title=\"hada 4\" src=\"https:\/\/pdelobos.com\/pl\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/hada-4-234x300.jpg\" alt=\"hada 4\" width=\"234\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/pdelobos.com\/pl\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/hada-4-234x300.jpg 234w, https:\/\/pdelobos.com\/pl\/wp-content\/uploads\/2009\/08\/hada-4.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 234px) 100vw, 234px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dentro de los muchos seres misteriosos que recorren los bosques, valles, y ca\u00f1adas de Pe\u00f1a de Lobos est\u00e1 la Dama Blanca, esta aparici\u00f3n ha maravillado a quienes la han visto por su belleza et\u00e9rea y su voz cautivadora; a pesar de ser uno de los esp\u00edritus principales de la mitolog\u00eda escandinava y protagonista de miles &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/pdelobos.com\/pl\/2009\/08\/21\/la-dama-blanca\/\" class=\"more-link\">Leer m\u00e1s<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Dama Blanca\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[4,5],"class_list":["post-543","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized","tag-historias-y-leyendas","tag-historias-y-leyendas-de-pena-de-lobos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pdelobos.com\/pl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/543","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pdelobos.com\/pl\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pdelobos.com\/pl\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pdelobos.com\/pl\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pdelobos.com\/pl\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=543"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pdelobos.com\/pl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/543\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pdelobos.com\/pl\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=543"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pdelobos.com\/pl\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=543"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pdelobos.com\/pl\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=543"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}